Cuando somos entrenadores de un equipo deportivo o somos deportistas de algún deporte individual siempre tenemos que sentarnos a reflexionar sobre algo básico: ¿Tengo un equipo talentoso?. O como deportista; ¿destaco yo por ser uno de los más talentosos de los deportistas contra los que compito?

En otra ocasión ya hemos hablado de talento por aquí, y en esta ocasión para que me entendáis, me refiero con talentoso a los deportistas o equipos de deportistas en los que la técnica es de un alto nivel, veáse Maradona, Federer, Tiger Woods, Rossi, Isinbayeva…

Pues bien, si la respuesta en «No», y esto es muy habitual, ya que gente como Maradona o Federer no salen de debajo de las piedras, tendremos que centrarnos en qué podemos hacer para tener un alto rendimiento. Por si no habéis reconocido la cita del título os informo: fue pronunciada por Arsenio Iglesias, entrenador de fútbol, y refleja a la perfección lo que se va a transmitir aquí: la importancia de un orden tanto actitudinal como táctico en el campo, pista, cancha, piscina…

 

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Respecto al orden actitudinal todos sabemos lo importante que es. Tener a gente comprometida y con actitudes buenas y positivas es indispensable para el éxito de un equipo, y de la misma forma para nuestro éxito si trabajamos de forma individual en nuestro deporte.

Pero nos gustaría centrarnos en ese orden táctico del que hablamos, ya que todos sabemos de su importancia. Os hago una pregunta ¿puede ayudar la preparación psicológica a entrenar de una forma efectiva la táctica de un equipo o la táctica de un deportista?

Supongo que todos habréis acertado y, lógicamente, la respuesta es sí. Para trabajar de forma correcta la dimensión táctica hay que tener en cuenta diversos factores psicológicos muy importantes para que el entrenamiento de dicha área sea el más efectivo posible.

Entrenar la inteligencia táctica en nuestros deportistas o en nosotros mismos en vital. ¿Y en qué puede ayudarnos la psicología? Enumeremos algunos aspectos:

  • Aspectos cognitivos como la atención y la concentración son muy importantes para un buen desarrollo de la condición táctica. La concentración debe ser máxima durante la competición y esto me hará tomar mejores decisiones.
  • También la memoria, que me ayudará a automatizar determinados movimientos o reacciones tácticas según cuales sean las condiciones y lances del juego. Ejercitar la memoria hará que la toma de decisiones sea más rápida, y todos sabemos de la importancia de tomar decisiones de una forma más rápida en el deporte.
  • Trabajar la creatividad y la imaginación. Aunque no lo parezca, estos también son aspectos que se pueden trabajar y favorecer. Crear climas de seguridad y minimizar errores hará que la creatividad de nuestros deportistas sea mayor.
  • Un buen manejo de las emociones es indispensable para que nuestra inteligencia táctica sea óptima (como en todo). Habrá que trabajar las dudas y la falta de confianza así como el exceso de ésta, también la ira, el miedo, la ansiedad o la euforia para que nuestra táctica no se vea desmantelada en la competición.
  • El trabajo en control de fatiga también será muy importante. Deberemos entrenar a nuestros deportistas a controlar la fatiga para que en momentos duros de la competición también desarrollen sus tareas tácticas de la mejor manera posible.
  • Técnicas psicológicas, como la visualización, serán herramientas valiosísimas para potenciar el entrenamiento táctico de equipos o deportistas. Por ejemplo, entrenar en visualización situaciones difíciles para superarlas y solucionarlas se verá reflejado en la competición real.
  • Si hablamos de deportes de equipo también hay que tener en cuenta la dimensión social y trabajar la relación de los compañeros para que sea un punto a favor de nuestro entrenamiento táctico y no un punto en contra de éste. En muy importante en este caso trabajar la comunicación y el trabajo en equipo.

Siempre decimos que el deporte se sustenta en cuatro pies: lo técnico, lo táctico, lo físico y lo psicológico, pero salimos ganando cuando unos alimentan a otros.

 

Virginia Sánchez Larriba