En el fútbol, el deporte o la vida laboral en general en múltiples ocasiones tendrás que compartir tu tiempo y tu espacio incluso, a veces, cosas más importantes con personas de todo tipo. Te encontrarás con gente maravillosa, que potencie tus puntos fuertes, que te enseñe, que te ayude y te haga crecer y puede ser que, en ocasiones, te encuentres personas con las que te cueste más congeniar y que notes, incluso, que en ocasiones te roban incluso la energía.

Esto es habitual, hay personas de todo tipo y no todos tenemos que relacionarnos de una forma idílica y positiva con cada una de ellas, pero ¿qué hacer cuando nos encontramos con alguien que creemos que no nos aporta nada positivo y, aun así, tenemos que compartir nuestra vida deportiva?

  • Pon tus límites. Quizás te encuentres con personas que te aportan negatividad, que intentan minimizar tus logros, que culpan a los demás de todo y siempre tienen una excusa o que se comportan de forma agresiva…y puede ser que este tipo de conductas te generen negativismo o ansiedad. Lo único que debes hacer es detectar a la persona en cuestión y también su “juego” y una vez que lo tengas detectado y localizado, por supuesto, no dejes que te contagie. Te será más fácil poner límites al “culpabilizador” si entiendes que siempre se comporta así tenga o no tenga razón, al “negativo” si sabes que sea como sea la situación él verá la parte “negra”, al “agresivo” si ves que es su forma de reaccionar continuamente… Detectar el juego de estas personas te ayudará a poner límites e impedir que su juego te contagie.
  • Cuida tus creencias y tus pensamientos. Que para el “negativo” todo esté siempre mal no significa ni que lo esté realmente ni que tú lo tengas que ver igual. Que el “culpabilizador” siempre busque culpables no significa que tu forma de actuar deba ser la misma. Ten claro cuáles son tus creencias y tu forma de interpretar las situaciones y párate a recordártelo cada vez que alguien intente contagiarte las suyas.
  • Intenta ser tú el que contagie a los demás. Quizás la solución no sea alejarte de _estas personas que sientes que restan a tu vida, si no intentar ser tú quien las contagie a ellas. No obstante, si ves que ganan ellos, no pierdas más energía, ése será el momento de alejarse.
  • Busca siempre pasar más tiempo con aquellas personas que te aportan energía, te enriquecen y te hacen crecer que con las consiguen lo contrario. Si se tratara de una ecuación matemática, encárgate de que siempre gane lo que suma a lo que resta, si no el resultado siempre será negativo.

 

Igual que cuidas tu alimentación, tu entrenamiento, tu descanso, tu motivación… es importante que cuides también con quién y cómo te relacionas, porque afectará a todo lo demás.

Virginia Sánchez Larriba